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Autos eléctricos, conoce 10 mitos y verdades sobre estos vehículos

¿Son caros? ¿Cuánto cuesta cargarlos? ¿Existe riesgo de electrocución? En esta nota, las respuestas a las 10 consultas más frecuentes sobre movilidad eléctrica

De acuerdo con la ONU, se podrían ahorrar más de 60 mil millones de toneladas de CO2 a nivel global para 2050 si el 60% de los vehículos en las calles pasan a ser eléctricos o híbridos: los primeros no emiten dióxido de carbono, humo ni partículas resultantes de la combustión.

A pesar de los beneficios en sostenibilidad, algunas personas son reticentes a cambiar sus automóviles a combustión por modelos eléctricos: algunos de los mitos más comunes son que tienen poca autonomía, que sus costos son elevados y que requieren mayor mantenimiento.

¿Los autos eléctricos son caros?

Si se comparan dos vehículos similares, con igualdad de equipamientos, es cierto que el modelo eléctrico tiende a ser más caro debido a que utiliza última tecnología: hasta el 40% del costo del automóvil proviene únicamente de la batería de tracción. El precio de compra del vehículo eléctrico puede llegar a ser mayor que su equivalente térmico.

Sin embargo, en el ciclo de vida total del vehículo, un cliente recuperará la inversión adicional realizada e incluso podrá obtener ganancias gracias al bajo consumo de energía eléctrica, bajo costo de mantenimiento y los beneficios fiscales.

¿El precio de mantenimiento es alto?

En realidad, los vehículos eléctricos tienen menos costos de mantenimiento que sus homólogos térmicos porque tienen menos componentes que requieren reparación, al tiempo que tanto la batería como el motor eléctrico no requieren intervenciones.

A esto se suma que la energía eléctrica es más económica que el combustible de los vehículos a combustión.

Por otro lado, existen ciertos elementos “en común” que precisan intervención en un modelo eléctrico: filtro de habitáculo, batería de 12V, líquidos refrigerantes y líquido de frenos.

¿Cómo funcionan los autos eléctricos?

La energía eléctrica se almacena directamente en las baterías de litio que se encuentran en el piso del vehículo. Esa energía se traslada al motor eléctrico, que hace accionar las ruedas con el acelerador del conductor.

Cuando aceleramos, es donde más consumo de energía tenemos. Entonces vamos agotando nuestra autonomía. Pero cuando soltamos el pie del acelerador se dice que tomamos ‘freno regenerativo’ y ahí recuperamos la energía. Entonces, vamos recargando la batería también.

A la hora de cargarlos, existen tres modalidades: carga normal (para uso cotidiano y doméstico) en un wallbox o cargador de pared, carga acelerada o semirápida (demora hasta tres horas) y carga rápida para trayectos largos (30 minutos) en corriente continua DC.

¿Tiene caja de cambios?

No existen los cambios: no existe la caja de velocidades directamente. La transmisión es automática y tiene una sola marcha. No tiene sacudidas, pérdida de potencia ni de torque.

¿De qué depende la autonomía?

Esta es una de las mayores preocupaciones del cliente. La autonomía en un eléctrico depende de la capacidad de la batería de tracción (expresada en kWh) y del consumo que tenga el vehículo mientras circula.

Existen ciertas variables que afectan el consumo real de energía: la velocidad, la carga (en kg), la temperatura exterior, tipos de caminos y el estilo de conducción.

¿Generan contaminación?

Los vehículos eléctricos generan nula contaminación (Co2) durante su uso, y son más amigables que los vehículos a combustión a largo plazo por el total de dióxido de carbono generado por fabricación, uso, logística y reciclado.

¿Existe riesgo de electrocución?

Al acceder al compartimento del motor de un vehículo eléctrico, cuentan con sistemas de protección que prohíben cualquier posibilidad de electrocución. En caso de detectarse un problema, la alimentación eléctrica procedente de la batería de tracción se interrumpe de inmediato.

¿Qué pasa si hay lluvias o inundaciones?

El auto eléctrico se puede utilizar normalmente en casos de lluvia, al igual que un vehículo de combustión. Pero en casos de inundación, como máximo el agua puede llegar a la parte superior del borde inferior de la llanta.

¿La ciudad en la que vivo tiene que tener cargadores?

En el uso cotidiano, de hasta 60 km diarios, no existe necesidad de realizar cargas en espacios públicos. Estos se utilizan principalmente para viajes de mediana o larga distancia y que hoy en día cada vez hay más cargadores en rutas y autopistas que hacen que viajar no sea un problema, pero que si se tenga que planificar de antemano.

¿Cuánto cuesta cargar un auto eléctrico?

Esto depende de una combinación de factores: modelo, punto de recarga, hogar y precio de la electricidad. Para hacer el cálculo se debe saber el precio del kilovatio hora, así como la capacidad de la batería y el consumo del modelo a cargar.

El costo es la capacidad de la batería por el precio del kWH. Por ejemplo, si se quiere conocer el costo de cargar la batería completa de Megane E-Tech, sabiendo que la capacidad de la batería es de 60 kWh y el precio del kWh es de $30, el costo total es de $1800.

Imágenes por: cortesia