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Censo policial 2020: el 90% de los uniformados admitió corrupción en la fuerza

El Ministerio de Seguridad de Santa Fe presentó los datos sobre los más de 21 mil efectivos consultados

El gobierno provincial, a través del Ministerio de Seguridad, presentó los resultados del Censo Policial 2020, que se realizó con el objetivo principal de conocer en profundidad la opinión y las necesidades de los efectivos que integran la Policía de Santa Fe.

El secretario de Seguridad Pública de la provincia, Germán Montenegro, subrayó que “una de las preguntas del censo indaga sobre el uso del arma y el 82% dijo que nunca disparó un arma”.

El censo consistió en un cuestionario obligatorio y online que los efectivos pudieron completar desde una computadora o celular y las respuestas eran encriptadas.

“Esto indica que no necesariamente el uso del arma es algo que sea permanente en la policía. En la concepción policial la cuestión del arma es una cuestión central, pero en la práctica observamos que no necesariamente esto es así. Esto indica que la policía, en el trabajo cotidiano, utiliza otras herramientas para la gestión de los asuntos de la seguridad y nos abre un espacio para trabajar mucho más en el perfeccionamiento y la profesionalización”, detalló.

Asimismo, el funcionario explicó que “hay que poner el foco en lo urgente, es decir, nosotros hacemos mucho hincapié con relación al personal en todas aquellas cuestiones que tienen que ver con el bienestar del personal policial”.

“Creemos que una policía bien remunerada, bien atendida, con los problemas sociales y económicos relativamente contenidos y con una buena perspectiva profesional, mejora la calidad de los servicios. Un policía destratado da un mal servicio de seguridad o comete abusos. Entonces creemos que este censo nos pone luz sobre lo que piensa la policía, los cuerpos policiales son cuerpos jerárquicos y en gran medida es una característica del trabajo que hacen”, especificó.

Al respecto, la subsecretaria del Observatorio de Seguridad Pública, Luciana Ghiberto, aseguró que “el 35% del personal son mujeres, se les preguntó si les parecía adecuado que incrementen la cantidad de mujeres dentro de la fuerza policial provincial y el 70% dijo que sí, también nos pareció interesante hacer un módulo específico sobre mujeres a las que les preguntamos cuáles eran las experiencias con sus compañeros varones dentro de la institución policial”.

El censo indagó sobre la instrucción recibida durante la carrera policial, el funcionamiento general de la Institución Policial, las condiciones socioeconómicas y la composición familiar del personal y las condiciones laborales. Asimismo, también contenía un eje de preguntas orientado a las experiencias de los/as policías ante posibles situaciones que hacen al riesgo de la actividad policial, la importancia asignada a su arma reglamentaria para el desarrollo de su trabajo y sobre la posibilidad de utilización de armas no letales para el cumplimiento de sus funciones.

Por su parte, el director del programa de delito y Sociedad de la Universidad del Litoral, Máximo Sozzo, indicó que: “En primer lugar se puede decir que buena parte de los policías identifican a la corrupción como un problema importante dentro de la institución policial, cerca del 90% considera que la situación actual es grave o muy grave”.

“Al mismo tiempo, una buena parte de los policías al ser consultados sobre si en su entorno han experimentado trazos vinculados a mecanismos corruptos, responde que eso no es así. Sin embargo, 1.7 de cada 10 afirman que sí. Lo que nos da una muestra de la presencia de este problema donde hay que operar”, destacó Sozzo.

Por otro lado, “la mitad de los policías señalan que denunciar hechos de corrupción puede ser objeto de represalia”.

“Hay una cierta desconfianza sobre la posibilidad de denunciar, nuevamente ahí podemos ver el medio vaso lleno o el medio vaso vacío. La otra mitad considera que no existe esa posibilidad de la represalia, pero evidentemente ese también es otro componente fundamental que instala la cuestión de cómo construir política de control de la actividad policial que sean realmente efectivas y genere confianza para que los policías honestos puedan señalar la existencia de esos rastros o rasgos de corrupción”, concluyó.

Imágenes por: Gobierno de Santa Fe