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De Silicon Valley al IPROByQ, con 12 proyectos exitosos

El científico Hugo Menzella tenía un puesto envidiable en Sillicon Valley, pero volvió al país y triunfa con 12 posibles startups

Hasta ahora, todos los pasos que fue dando el científico argentino Hugo Menzella en su carrera fueron firmes y exitosos: hace algunos años, tenía un puesto en una empresa de renombre del rubro tecnológico en Silicon Valley, posición que cualquier colega envidiaría, hasta que decidió pegar la vuelta a Argentina. De nuevo en el pago, fue uno de los fundadores de Keclon. Sin embargo, también abandonó su puesto de gerente luego de lograr millones de dólares para la firma en rondas de inversiones, y tomó un cargo en el Instituto de Procesos Biotecnológicos y Químicos, donde encabeza 12 proyectos con posibilidades de convertirse en startups.

Cuando volvió al país, la fundación de Keclon parecía para muchos un proyecto arriesgado. Sin embargo, la empresa de biotecnología no para de crecer hasta el día de hoy y es una de las más importantes de Argentina. De hecho, acaba de abrir una planta en San Lorenzo gracias a una inversión de más de U$S 7 millones hecha por la Provincia y el Conicet. Durante su estadía en la empresa, recaudó U$S 14 millones en rondas de inversiones.

Sin embargo, no del todo cómodo con la posición que tenía (“si bien no me fue mal gerenciando, no es lo mío y hay gente mejor preparada para hacerlo”, le dijo a Ecos 365), decidió mudarse nuevamente de trabajo y tomó el puesto de director del Instituto de Procesos Biotecnológicos y Químicos (IPROByQ).

Tras los pasos por Silicon Valley y San Lorenzo, esta tercera “aventura” de Menzella tiene 12 proyectos activos. Siete de ellos recibieron subsidios por parte de la provincia. Para el especialista, el objetivo “es hacer muchos Keclons todavía más grandes y en menor tiempo”.

Su primera misión al frente del IPROByQ fue de reconstrucción: el techo se había caído y hubo que repararlo. Nuevamente con subsidios estatales, se logró solucionar la problemática y ya se alberga allí a 45 científicos que trabajan en las instalaciones desarrollando tecnologías para el agro, alimentos y cosmética.

Algunos de los proyectos más exitosos que fueron apareciendo son un desarrollo de tecnologías de glicerólisis/metanólisis que busca transformar residuos aceiteros en aceite o biodiesel (con un aporte provincial de $3 millones) y otro que apunta a la creación de lechos absorbentes renovables para el tratamiento de efluentes industriales (con un aporte provincial de $2,5 millones).

“Son proyectos que priorizan el cuidado del medioambiente, que buscan revalorizar los residuos y transformarlos en productos con alto valor exportable. La biotecnología tiene tiempos largos. A nosotros Keclon nos demandó nueve años, cometimos errores como todos, pero de ahí aprendimos y esa experiencia es la que queremos transmitir a los jóvenes”, dijo Menzella.

Más allá de la situación de crisis en que se ve inmersa Argentina desde hace años, es esperanzador ver cómo algunos hacen el proceso migratorio inverso. Como Hugo Menzella, que dejó la “comodidad” de Silicon Valley para colaborar en el país.

Imágenes por: Cortesía