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Impacto del ajuste de Milei: caída drástica en las compras de alimentos básicos

Las ventas en supermercados disminuyen hasta un 20% tras políticas económicas de Javier Milei. La crisis afecta especialmente la compra de lácteos y alimentos esenciales

La economía argentina enfrenta una situación alarmante tras las medidas implementadas por el gobierno de Javier Milei, que han desencadenado una caída sin precedentes en las ventas de productos básicos en supermercados. En apenas tres meses, la recesión autoinfligida ha impactado severamente en el poder adquisitivo de la población, reflejándose en un descenso del 20% en la cantidad de unidades vendidas por ticket.

Según datos obtenidos de grandes cadenas de supermercados, la crisis se ha profundizado especialmente en la compra de alimentos esenciales, afectando rubros como lácteos, desayunos, limpieza y bebidas. Esta situación se agrava en los barrios, donde la ecuación económica es aún más precaria.

El análisis interno de los comercios revela que la combinación de la escalada de precios desatada por la liberalización de los mismos y la pérdida de poder adquisitivo de los salarios ha generado un efecto devastador en el consumo. Paradójicamente, los precios de los alimentos, según varios economistas, no estaban “pisados” ni atrasados, lo que indica que las remarcaciones posteriores a las medidas de Milei han llevado los costos de los productos a niveles exorbitantes, comparables con los de las ciudades más caras del mundo.

El sector lácteo ha sido uno de los más afectados, con una caída significativa en la venta de yogures, quesos y leche en envase de cartón. Los precios han escalado a niveles inalcanzables para muchas familias, lo que ha generado preocupación por el acceso a alimentos básicos, especialmente para los niños.

El uso creciente de tarjetas de crédito para realizar compras, que ahora constituyen casi la mitad de la facturación en hipermercados, refleja la falta de efectivo y la situación desesperante de muchas personas. Los comercios de proximidad también han visto un aumento en las transacciones con tarjeta, indicando una crisis de liquidez entre los consumidores.

En resumen, la economía argentina se enfrenta a una crisis sin precedentes, con una drástica disminución en las compras de alimentos básicos y una creciente dependencia de medios de pago virtuales. La urgencia de medidas para frenar esta espiral descendente es evidente, ya que la estabilidad económica y el acceso a alimentos son derechos fundamentales que están en juego.

Imágenes por: cortesia