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La obesidad supera a la desnutrición como principal forma de malnutrición

Un estudio reciente publicado en The Lancet revela que más de mil millones de personas en el mundo padecen obesidad, con un aumento significativo en los últimos años

La obesidad ha alcanzado proporciones alarmantes a nivel mundial, superando a la desnutrición como la forma más común de malnutrición.

Un estudio reciente publicado en The Lancet revela que más de mil millones de personas en el mundo padecen obesidad, con un aumento significativo en los últimos años. Esta epidemia global de obesidad se ha convertido en un problema de salud pública que afecta tanto a países desarrollados como en desarrollo.

Durante las últimas tres décadas, la obesidad ha experimentado un aumento dramático, especialmente en niños y adultos. La prevalencia de la obesidad infantil se ha cuadruplicado, mientras que en adultos casi se ha triplicado. Este aumento en los casos de obesidad ha generado preocupación entre los expertos de salud, ya que está asociada con una serie de enfermedades crónicas, como la diabetes, el cáncer y enfermedades cardiovasculares.

El estudio, que analizó datos de más de 3.600 estudios en todo el mundo entre 1990 y 2022, revela un en aumento en la mayoría de los países, tanto en aquellos de altos ingresos como en los de bajos ingresos. Esta tendencia es especialmente preocupante en regiones como Estados Unidos, Brunei, algunos países del Caribe, Oriente Medio y el Norte de África, donde la obesidad está en su punto más alto.

Aunque España se encuentra en una posición intermedia en términos de prevalencia, con tasas del 13% en mujeres y del 19% en hombres, también ha experimentado un aumento preocupante en los caso, especialmente en niños. Sin embargo, se observa un ligero descenso en las cifras de obesidad en mujeres en España y Francia, lo que sugiere un mayor nivel de concienciación sobre el tema.

Los expertos advierten que es un problema complejo que requiere intervenciones a nivel individual y a nivel de políticas públicas. Si bien se han realizado esfuerzos para abordarla través de cambios en el comportamiento individual, como la promoción de una alimentación saludable y la actividad física, se necesita una acción más amplia para abordar las causas subyacentes de la obesidad, como el acceso limitado a alimentos saludables y la falta de oportunidades para la actividad física.

Además, se necesita una mayor conciencia sobre los riesgos asociados con la obesidad y una mayor accesibilidad a tratamientos efectivos para abordar este problema de salud pública. Aunque existen nuevos fármacos prometedores para el tratamiento de la obesidad, su alto costo limita su acceso a nivel mundial.

En resumen, la obesidad se ha convertido en una crisis global de salud pública que requiere una acción urgente y coordinada en todos los niveles, desde el individual hasta el político. Es fundamental abordar las causas subyacentes de la obesidad y garantizar el acceso equitativo a tratamientos efectivos para combatir esta epidemia creciente.

Imágenes por: cortesia