Menu

Subastan en más de U$S 300.000 a Wilson, la pelota de Náufrago

El icónico acompañante de Tom Hanks en la película del año 2000, una pelota de vóley de la marca Wilson, se vendió al mejor postor

Uno de los personajes no humanos más icónicos de la historia moderna del cine debe ser la pelota de vóley Wilson que aparece en la película Náufrago como acompañante de Chuck Noland en una isla desierta en la que debe vivir varios años antes de volver a la sociedad.

Por eso, en una época en la que diariamente nos enteramos de inversiones de cientos de miles de dólares por objetos o servicios increíbles, no sorprende tanto que uno de los tres ejemplares del balón que se usaron en la película haya sido subastado por U$S 311.000.

El film tuvo un éxito arrollador y se sigue emitiendo por televisión incluso hoy. Y como suele pasar en estos casos, muchos de los elementos de la producción se convierten en reliquias. Así fue cómo, el martes de esta semana, un coleccionista decidió poner esa exorbitante suma de dinero para quedarse con Wilson en una subasta de la casa Prop Store. Tal fue el éxito de la venta al mejor postor, que la compañía encargada de la operación tenía la expectativa de venderla en “apenas” U$S 80.000.

En la descripción del producto que aparecía en el sitio oficial de la casa decía: “la pelota de vóley de cuero blanco roto está muy ‘angustiada’, con algo de pintura para crear un aspecto desgastado y sucio. Hay una cara marrón oscura y roja en el frente, representando la huella de la mano ensangrentada de Chuck. Cuenta con un par de ojos, nariz y boca descoloridos. En la parte superior se abre y se inserta una serie de tallos de tabaco para replicar la apariencia del cabello. Varios puntos están presentes en los bordes rasgados en la parte delantera de la bola alrededor de la abertura”, describiendo el aspecto del “personaje” en el film.

Para quienes no hayan visto Náufrago, la trama tiene como protagonista a Chuck Noland, interpretado magníficamente por Tom Hanks, quien es un empleado de FedEx que se transforma en el único sobreviviente de un accidente aéreo sobre el mar. Noland logra nadar a una isla desierta y salva su vida. Por la marea, día a día van llegando a la playa objetos que estaban en el avión caído, entre ellos una pelota de vóley marca Wilson. Para evitar la locura, con el paso de los días el “náufrago” decide humanizar a la pelota, pintándole una cara con su sangre y poniéndole cabello, convirtiéndola finalmente en su único interlocutor en la soledad.

La casa Prop Store comunicó que el balón subastado “fue colocado en el agua durante largos períodos durante el rodaje. Por eso, la forma general de la bola se combinó ligeramente, y los detalles faciales se volvieron algo borrosos en comparación con las tomas anteriores en la película”.

Una de las otras dos pelotas Wilson usadas en la filmación se subastó al año siguiente del estreno de la película, en 2001, por un precio de U$S 17.800.

Imágenes por: Cortesía