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Un estudio entre científicos de Rosario y de Harvard busca analizar si el Omega 3 previene el COVID-19

El análisis se realiza de manera conjunta entre dos equipos transdisciplinarios y se denomina Prepare-It

En la permanente búsqueda de una solución ante la pandemia de coronavirus, distintos organismos públicos y privados, de todo el mundo, intentan hallar una cura que ponga fin al calvario general. En este marco, científicos de Rosario y de la Universidad de Harvard, se unieron para realizar estudios sobre la presencia del Omega 3 y saber si previene el COVID-19.

La observación apunta al personal de salud e individuos con alto riesgo de contraer el nuevo coronavirus.

El análisis clínico se llama Prepare-It y se realizará de manera conjunta entre dos equipos de científicos transdisciplinares. Uno está radicado en la ciudad, pertenece a ECLA (Estudios Clínicos Latinoamérica) y al Instituto Cardiovascular de Rosario (ICR) y será liderado por los médicos cardiólogos Rafael Díaz y Andrés Orlandini. El otro está en la prestigiosa institución educativa con sede en la localidad de Cambridge, en el estado de Massachusetts, en Estados Unidos, y será comandado por el director ejecutivo del Programa de Intervenciones Cardiovasculares y profesor de la universidad, Deepak Bhatt.

“El alto nivel de exposición y riesgo de infección de los trabajadores de la salud, así como la necesidad fundamental de su trabajo en el contexto de la pandemia, hacen que la búsqueda de herramientas para reducir o evitar el contagio, o las manifestaciones clínicas del contagio, sean prioridad”, aseguran los encargados de realizar el estudio.

Además, aseguran que se demostró que las dosis altas de ácido eicosapentaenoico (EPA) son efectivas para reducir eventos cardiovasculares en pacientes con alto riesgo de padecerlos.

Por lo que buscarán averiguar si el EPA también podría ser útil en el contexto de COVID-19 en etapa pre-hospitalaria y hospitalaria debido a sus posibles efectos antiinflamatorios y antivirales.

PREPARE-IT
El ensayo busca comprobar si el aceite de pescado enriquecido con un derivado de EPA, ácido graso Omega-3, previene el contagio o reduce la severidad de los síntomas en el personal de la salud, el grupo más expuesto.

Unos 1.500 trabajadores sanos del sector sanitario participarán del ensayo clínico.

Los voluntarios serán divididos en grupos de tratamiento y placebo durante un período de ocho semanas. Al grupo de tratamiento se le administrará una dosis diaria de ocho gramos de la droga durante las primeras tres jornadas y cuatro gramos diarios durante los días 4-60. En tanto, al grupo que se le suministrará placebo tendrá un esquema idéntico.

Si el Omega 3 es antiinflamatorio y antitrombótico podría tener un rol importante contra el COVID-19. La expectativa que tiene este grupo de investigadores es que, como mínimo, se reduzca un 30% el riesgo de contagio.

La droga que será otorgada a los voluntarios fue aprobada por la FDA en 2013, es comercializada desde entonces en Estados Unidos y fue aprobada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) para ser utilizada en el estudio.

El proyecto está en línea con otra iniciativa en Canadá, que está llevando adelante el grupo de investigación y traducción de conocimientos médicos y quirúrgicos de Toronto; la asistencia pública de París y la organización Káiser de Estados Unidos en prevención de COVID-19.

Imágenes por: Elias Shariff Falla Mardini / Ninifee / Ewa Urban vía Pixabay