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Una le tenía que salir mal: el teléfono de Amazon fue un fracaso comercial

Se esperaba que el teléfono inteligente Amazon tuviera el éxito de Kindle y Echo; sin embargo, esta vez Jeff Bezos mordió el polvo

Acostumbrado a una vida de éxitos, a sus 58 años Jeff Bezos se encontró con uno de los más grandes fracasos de su carrera: el teléfono de Amazon, el smartphone Fire Phone presentado en 2014, le generó pérdidas monetarias a la empresa por U$S 170 millones, las cuales se suman a los U$S 83 millones en stock que la compañía tiene en sus depósitos.

Este fracaso fue totalmente inesperado por la empresa, dados los éxitos de dos dispositivos móviles previos de Amazon: Kindle y Echo. Tal era el ímpetu que Bezos y compañía tenían con el Fire, que la estrategia era competir contra Apple y Samsung.

Sin embargo, casi nada salió como lo planearon…

La negativa del público a comprar el teléfono de Amazon se notó rápidamente. El primer obstáculo fue su precio: arrancó en U$S 650 dólares y rápidamente debió bajar de forma estrepitosa, demostrando el fracaso financiero en el que se había incurrido.

Por otro lado, las famosas características 3D del smartphone, si bien llamaron la atención por su novedad, resultaron ser bastante inútiles. En este ítem, vale la pena resaltar que los ingenieros de Amazon gastaron muchísimo tiempo y dinero para diseñar una pantalla 3D que incluía cinco cámaras frontales y también tecnología de seguimiento ocular. Se trataba de características inexistentes en el mercado de 2014, algo que ni Apple ni Samsung tenía, pero que el público tampoco estaba pidiendo a gritos.

Otra apuesta que no salió bien fue la implementación de “Firefly”, el primer lector de código de barras insertado en un celular que permitía realizar pagos online. Sin embargo, el mercado aún no estaba necesitando esa opción.

Como cada vez que una empresa multinacional da un salto grande como Amazon lo hizo con su Smartphone, se analizan cientos de variables. En este caso, se incluyeron en la ecuación qué les importaba a los clientes, cuánto podrían gastar en el dispositivo, qué aplicaciones les interesaba tener y más. A la postre, todas las especulaciones fueron erróneas.

Imágenes por: Cortesía