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Una misión espacial china descubrió evidencias de agua en la luna

Muestras obtenidas por la misión Chang’E-5 de la Academia China de Ciencias evidenciaron la existencia de agua en la luna

Una de las grandes preguntas generadas a partir del nacimiento de la navegación aeroespacial es si hay o no agua en la luna, el satélite natural de nuestro planeta. ¿Por qué tanto interés en responder ese interrogante? Porque, por supuesto, como sucede en la Tierra, la presencia de agua podría generar vida orgánica.

Tras muchas investigaciones realizadas a través de cientos de misiones en la historia, la Academia China de Ciencias acaba de anunciar que, a través de su misión Chang’E-5, descubrió que una serie de rocas lunares compuestas por polvo y escombros podrían almacenar agua.

La información de la posibilidad de existencia de agua en la luna fue confirmada este 11 de enero por el Instituto de Geología y Geofísica de la Academia China de Ciencias y publicada en la revista Science Advances.

El descubrimiento apoya avances previos que ya han sido publicados y que aseguran que habría cantidades “abundantes” de agua lunar en los minerales del “regolito”, que es el nombre que se le da a la capa superior de la luna.

El trabajo de Chang’E-5 comenzó en diciembre de 2020, cuando se posó sobre la luna, más precisamente en el antiguo mar de lava Oceanus Procellarum. En su regreso a la Tierra, trajo los 2 kilos de muestras a partir de los cuales se llegó al descubrimiento.

El estudio de ese material concluyó que hay menos de 120 partes por millón de agua. En las rocas analizadas también pudo comprobarse un nivel de absorción mucho más fuerte, lo que indicaría una estimación de 180 partes por millón de agua. Así “la cantidad de agua bajo el suelo podría ser aún mayor”, según señalaron algunos medios especializados.

Pensando a un plazo bastante largo, la existencia de agua en la luna, a pesar de su difícil extracción, podría permitir tener agua potable, como así también oxígeno e hidrógeno para respirar y también para crear combustible para los cohetes.

Imágenes por: Cortesía